Mañas y el “Caso Karen”

Las personas, como las plantas, necesitamos oscuridad para brotar. No hay nada tan destructivo como una exposición permanente

José Àngel Mañas en “Caso Karen”

Una de las vivencias más reconfortantes para un lector, es topar con nuevas formas de expresar añejas experiencias, que parecían gastadas de tan sobadas que estaban ya por la literatura.  Mañas tiene la virtud en esta trama enmascarada de novela negra, de construir una compleja historia cargada de personajes que se entrecruzan con un denominador común: su relación con Karen.  Es a partir de aquí que el autor teje una red de frustraciones psicológicas encadenadas. Publicado en el año 2005 no es su novedad en el mundo editorial lo que motiva este post. Sino la novedad que este autor ha supuesto para mí, y fundamentalmente el interés de destacar la frase que abre el presente escrito, que a mi juicio justifica la lectura de un libro que alcanza su punto álgido en esta sentencia. 

Sugeriría además una reflexión sobre aquellas redes sociales que utilizamos para estar expuestos permanentemente a la luz, evitar la oscuridad -por miedo- y las consecuencias que esto implica en relación a la destrucción del yo -de la propia personalidad- en la medida en que no podemos “brotar” .

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s