UE: los sofistas del S.XXI

La Unión Europea ha sido la estrategia de dominio urdida cuando las guerras en occidente han dejado de ser una posibilidad –porque probablemente supondrían en fin-  Hay quien lo ve como una gran oportunidad de equilibrar el poder de Europa con EEUU y Rusia, así como con otras potencias emergentes, y de la que su país  no puede abstraerse y hay quien lo percibe con una perspectiva más romántica de lo que fue la vieja Europa.

La cultura que desde siglos, con sangre,  dolor esfuerzo y mucha creatividad se ha ido gestando en la diversidad de pueblos europeos nos proporciona un origen a veces compartido, otras veces no, pero también una idiosincrasia propia a cada pueblo con cosmovisiones diferentes –hay climas muy distintos dentro de Europa- y valores y creencias también dispares.

La voluntad económica de homogeneidad de los ciudadanos para unificar mercados y ampliarlos, haciendo de sus macroproducciones algo más rentable, ha llevado al interés de unificar económica y políticamente – eliminando sutilmente su soberanía- a países que no comparten una cultura hasta el punto de poder constituir lo que tradicionalmente se ha conocido como Estado-nación. Este hecho provoca que los ciudadanos se sientan engañados, secuestrados, y bajo el poder autoritario de una institución que no es democrática y que invalida la democracia de su propio país.

Argumentar que las formas de organización política deben ir adaptándose a los nuevos tiempos, es una forma más de lanzar un discurso que justifique el dominio de la economía neoliberal que favorece a los pocos que tienen mucho y castiga a los muchos que poco tienen.

La pantomima del Parlamento Europeo, ayer ocho de junio, ante la situación de Grecia, el semblante del primer ministro griego que ha luchado solo ante la Troika, a pesar del que el pueblo de Grecia en una situación límite le apoyara con esa negativa a más austeridad en el Referéndum.  Los aplausos y palmaditas en la espalda de eurodiputados que no se sabe dónde estaban, ni qué hicieron en los momentos más crudos del pulso de Alexis Tsipras con la Troika, no es más que un  ejemplo, y no entro en “razones” si no en cuestiones de valores y humanidad cuales son los objetivos prioritario de esa Europa de plástico que han construido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s