La ratonera mental

Es sintomático que ante las grandes palabras, esas que nos dejan sin hálito solo de pensarlas, recurramos, como ratones en su ratonera, a rescatar el perfume sedante de lo cotidiano.

Puede parecer un acto de sabiduría subversivo, reivindicar el arte de la vida sencilla; como si quien no saborea cada ingrediente por separado será incapaz de degustar la miel de lo elaborado. Incluso descender de lo complejo a lo llano, puede parecer una propedéutica casi platónico-dialéctica.

Tal vez, la historia nos muestra que el hombre es tal cual un ratón, que busca resquicios inusitados para soportar su ratonera mental.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s