La identidad y Cioran

No soy nada, es evidente, pero como durante mucho tiempo he querido ser algo, no acabo de ahogar esa voluntad: existe porque ha existido, me atormenta y me domina aunque la rechace. De nada me vale relegarla al pasado, se resiste y me aguijonea: no habiendo sido nunca satisfecha, se mantiene intacta, y no acepta plegarse a mis órdenes. Copado entre mi voluntad y yo, ¿qué puedo hacer?

E.Cioran

¿Y quién será el sujeto de ese hacer, querido Cioran? Si te encuentras prisionero de tu voluntad y tú, ¿quién tiene opción de escapar a tal secuestro, otro tú, que se halla emparedado?

Esa búsqueda de ser, que continúa, no puede concluir en la evidencia de que somos nada, cuando seguimos con angustia el rastro de algo. A no ser que la nada tenga entidad, como decía Heidegger, y su síntoma sea la angustia. Entonces, será esa ansiedad vacía la que percibes copada. Afloja y relaja la voluntad, para recuperar el yo que sea sujeto de lo único que podemos ser: entes vagando en la nada cuya búsqueda de un algo les proporciona angustia.

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