El aspecto del Mal

Broncamente los abscesos internos supuraron su inmundicia al exterior y su aspecto asumió con fidelidad esa metamorfosis, ese nuevo engendro que causó la fantasía en el imaginario común.

Ese ser esperpéntico, identificado con el Mal, generó la quimera de que sacrificado el monstruo, eliminado el ente que lo poseía. Pero el alma, víctima de su brusca conversión, sabía que él solo era un aspecto hecho llaga del mal; que sutilmente éste enreda el mundo entre sus zarzas y que su explícita manifestación no era más que una alerta.

El Mal no será combatido a base de expelerlo de nuestra vista, porque continuará erosionando los cimientos de la vida con el fin de cercenarla.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s