La voz de la existencia

Leemos en alto para dar con la propia voz, porque entre tanta palabra esparcida en ensayos, poemas, relatos debe hallarse mi voz palpitando con cada vibración fonética.

Tras ese verbo, no escrito por mí pero propio, se alzan en orden y concierto mis anhelos, aspiraciones, temores, y al quedar vertebrados y dichos siento la convicción de ser con contundencia.

Alguien ha expresado por mí, sin saberme, que existo y cómo. Quizás porque hay rasgos comunes en el estar existiendo que implican un cómo, y esa pertenencia a un prototipo, más que provocarme vulgaridad, me otorga la seguridad de mi existencia, algo así como el cogito ergo sum, a partir del cual ya puedo singularizarme.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s