Del absurdo a la injusticia

Naufragamos ante el absurdo de un mar muerto, no ante la tempestad desafiante y bravucona que nos azota sin remilgo. Al hombre no lo paraliza el miedo de luchar frente a los monstruos conocidos, sino el pavor del deslumbramiento de lo imposible, lo contranatural, lo que carece de sentido alguno. Así, ¿cómo asumir una existencia desbordante de dolor? ¿Cómo dar cuenta de las raíces de la injusticia? ¿Cómo explicar el imperio del mal?

Decaemos ante la incapacidad de comprensión de un mundo que, pudiendo ser dialéctico, se ha visto convertido en un monólogo maligno. Tal vez cedió toda presión la Justicia cósmica y se desvaneció la tensión explosión-implosión.

En cualquier caso, al ser uno y monolítico, el mundo representa el absurdo en sí, por el que se desplazan los hombres. Cesaron los esperpentos contra los que osábamos batirnos, y se abrió la era del humano sin objeto que derrocar, sin enemigo visible, porque ahora su interior, su falta de horizonte, él es su propio enemigo.

Cuando la humanidad se afane en saber y descubra que el mal, también, se origina en él, una nueva dialéctica regirá la justicia en el mundo. Y tal vez, entre lo que da origen al absurdo, ya no esté la injusticia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s