Persona, animal o ambas cosas

Un humano con sensibilidad, propia de una especie con conciencia, no puede despreciar a ninguna otra especie, y menos aquellas consideradas de compañía que comparten la cotidianidad de nuestra especie.

Sin embargo, la sensibilidad humana tiene un umbral de excitación diferente ante la propia especie y las otras –tal vez, sea esto un rasgo biológico de esos que tanto “ponen” a R.Dawkins- Esto genera que reaccionemos de distinta manera ante un perro callejero y un humano transeúnte. El perro afecta a un número reducido de personas, el humano puede despertar la pena de muchas persones que le pongan un parche monetario e incluso se lamenten que en la sociedad haya persones “tiradas” en la calle como perros. Cierto, no soy ilusa, que algunos con reminiscencias franquistas aun los consideran vagos y maleantes.

Lo relevante es que el ser humano, en general, tiende a considerar más valiosa la vida de otro humano que la de otro animal. Las noticias de los medios de comunicación consideran destacable la muerte de humanos no de animales, a no ser que se sospeche de algún hecho delictivo sanitario masivo, por parte precisamente de humanos. En este sentido, ante la situación de desespero y abandono de tantas persones en nuestro planeta, cuesta entender que haya asociaciones que se centren en la defensa de los derechos de los animales, cuando hay más humanos que tienen negados sus derechos que humanos que disfrutan de ellos, cuando sabemos que hay una mayoría dominante con derechos, que vive a costa de una minoría sin derechos, de facto. Aunque vociferemos que todas las opciones son respetables, no significa que debamos entenderlas o estar de acuerdo. Personalmente siento un pellizco cuando tengo noticia de alguna entidad de este tipo, y recuerdo imágenes de humanos aterrados en guerras, en países desolados por hambrunas y sequías, devastados por terremotos, gobiernos que se protegen a sí mismos, grupos terroristas,…y veo que hay personas con fuerzas y voluntad que las dedican a luchar por los derechos de los animales. Triste.

No entraré en disputas sobre si los animales pueden ser sujetos de derecho o no, porque no es eso lo relevante para mí. Discursivamente podemos demostrar lo indemostrable. Entiendo que priorizar la vida de animales antes que la de personas es una cuestión de sensibilidad y de valores. Tal vez los míos estén desencajados y mi sensibilidad atrofiada pero aún me pueden las persones, por encima de las otras especies, debo ser altamente primaria. Un claro ejemplo de Homo Habilis, pero nada Sapiens.

Soy perfectamente consciente de que este post no es políticamente correcto. De que no se “lleva” lo que digo. Hace años que dejó de importarme lo correcto o incorrecto políticamente, porque descubrí que, intentar guiarte por esa música sin armonía,  era la mejor manera de acabar siendo la sombra de ti mismo, una marioneta sin identidad. Me importa lo que, desde ese criterio moral último que todos acabamos dándonos a nosotros mismos, es o no admisible. En la marabunta de ideas sin sustancia que vivimos, ya es un logro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s