No puedo pagarte el cole:¡Toma, al menos aprende a tocar la guitarra!

I SI DE SOBTE ALGÚ TANCA LA PORTA

I TOT ÉS TRIST I HOSTIL, QUÈ PODEM FER

SINÓ ESPERAR EN SILENCI QUE LAVIDA

REPRENGUI EL CURS DE SEMPRE, PODEROSA,

I ENS ALLIBERI D’AQUELL FOSC DOMINI?

ÉS EN LA MORT ON APRENEM DE VIURE,

BEVENT-NE EL LICOR FORT A GLOPS LENTÍSSIMS,

SENTINT QUE ENS INCENDIA LES ENTRANYES

MENTRE ENS REVELA TOTA LA BELLESA

D’AQUELL RESTAR CONTRA TOTS ELS DESIGNIS.

Miquel Martí i Pol

Descansi en pau,…

Miquel Martí i Pol

En el X aniversario de su muerte. (traducción nomecreocasinada)

EN PLENITUD  -DEL LIBRO DE AUSENCIAS-

Si de repente alguien cierra la puerta

y todo es triste y hostil, ¿qué hacer

sino esperar en silencio que la vida

retome el curso de siempre, poderosa,

y nos libere de aquel oscuro dominio?

Es en la muerte donde aprendemos a vivir,

bebiendo el fuerte licor a sorbos lentísimos,

sintiendo que nos incendia las entrañas

mientras nos revela toda la belleza

de permanecer contra todos los designios.

cámara oscura

He velado pacientemente tu cámara oscura

Por los recovecos anónimos y polvorientos

Que rodean tu soledad oculta.

Lo que para mí era silencio inescrutable

Era en tu estancia una algarabía de olvidos

Voluntarios, de recuerdos resistentes,

De puntas de lanzas emotivas,

Todo un conjuro contra tu razón que tenaz

Se alzaba guerrera pero no tristemente victoriosa.

 

Y tras ocultarme largo espacio

En cada repliegue de tus gestos,

Casi sucumbiendo al espeso sonido de nada

Supe ver, de tanto mirar y remirarte

Ese brillo genuino, espontáneo y sano,

Sano de no sufrir ni un ápice la vida.

Y me instalé, diría que infinito, sorbiendo esa luz

que emana de lo más auténtico de ti,

cuando te distraes, te desenmascaras

-esas máscaras que tú tanto denostas-

Y tu razón cede, porque se queda sin razones,

Ante la evidencia de la belleza que has tejido.

Has vencido dragones que agostaban tu alma,

Han vencido fantasmas que azoraban tu alma,

Descansa, déjate ver,

Ya  han irradiado tus ojos un ínfimo destello

De la luminosidad que hay en ti.

Solo nos queda esperarte, en el rellano

De tu cámara oscura,…

lenitivos

Penetraría tu alma virginal, ubicándome en el recodo del dolor,
para absorber esos espasmos que la alteran.
Despreciaría mi habitáculo carnal para ser dentro de ti,
y sentir, por ti, lo que desgarra tu fina piel
y a jirones la desangra.
Es mayor el dolor de la impotencia, ante tu dolor,
que morir sin más identidad que haber sido parapeto,
muralla inquebrantable que de piedra gruesa
evitara ese costoso sufrir de crecer,
sin saber hacia dónde se crece.