Aforismos no es minimalismo

La sociedad no desea encontrarse con textos abstrusos y de difícil digestión. Quiere sentencias breves, minimalistas, que puedan incluso servirle de eslogan para poner como frase de presentación en las redes sociales. Necesitan un consumo rápido y ágil. No son buenos tiempos para la filosofía porque ésta no puede evitarle a nadie la propia digestión de sí mismo. Aunque el arte de pensar y repensar sobre lo relevante utilice aforismos, no podemos ventilar-nos la vida en una sentencia breve, porque tal vez la recomendación de Gracián aquí no sirva plenamente (“Lo Bueno, si breve dos veces Bueno) A menudo la reflexión es reiterativa, se recrea en matices, en lo aparentemente insignificante para extraer todo lo que se halla oculto o ignorado.

Por eso, los aforismos filosóficos no son recetas, ni mantras repetitivos, sino fragmentos breves en los que se sintetizan ideas relevantes.